Astronáutica



La astronáutica es la teoría y práctica de la navegación fuera de la atmósfera de la Tierra por parte de objetos artificiales, tripulados o bien no, esto es, el estudio de las trayectorias, navegación, exploración y supervivencia humana en el espacio. Engloba tanto la construcción de naves espaciales como el diseño de los lanzadores que deberán ponerlos en órbita.
 Se trata de una rama extensa y de gran dificultad debido a las condiciones bien difíciles bajo las que deben marchar los aparatos que se diseñen. Actualmente, la exploración espacial se ha mostrado como una disciplina de bastante utilidad, en la que están participando poco a poco más países.
 En términos generales, los campos propios de la astronáutica, y en la que cooperan las diferentes especialidades científicas y tecnológicas (astronomía, matemáticas, física, cohetería, robótica, electrónica, computación, bioingeniería, medicina, ciencia de materiales, etcétera) son:

- El diseño de los ingenios espaciales ("naves" en términos generales), tal como los materiales con que van a ser construidas.
- La investigación en sistemas de propulsión y aplicación de los propulsantes que permitan el despegue y la navegación de los aparatos espaciales.
- El cálculo de las velocidades y trayectorias de despegue, navegación, acople y reingreso de los aparatos, sea con relación a la Tierra o bien a otros cuerpos celestes, tal como las técnicas a usar en exactamente las mismas.
 - La supervivencia de los humanos en el espacio, sea dentro de las naves o bien fuera de ellas.
  - Las técnicas de comunicación de las naves con la Tierra o bien entre ellas en el espacio exterior.
 - La técnicas de exploración y colonización del espacio y de los cuerpos celestes.

Evolución 
La industria aeroespacial es una de las protagonistas en la exploración de los límites del conocimiento humano y su evolución puede dar pie a los mayores descubrimientos de la humanidad. Nuestro entorno en la inmensidad del universo es estudiado por exploradores robóticos, más comúnmente conocidos como sondas espaciales. La industria aeroespacial, en especial la astronáutica, seguirá creciendo para deleitarnos con nuevas posibilidades, tecnologías y conocimientos. Estos dispositivos artificiales se diseñan para soportar radiaciones, presiones y altas velocidades en entornos extremos, usando la tecnología viable más avanzada del momento. Esto supone grandes inversiones económicas para su fabricación, lanzamiento al espacio, uso y mantenimiento. Las sondas espaciales nos dan la posibilidad de tomar muestras, medir, fotografiar y analizar el polvo y los gases de otros mundos. Para la humanidad, las sondas espaciales son herramientas muy útiles y con funciones dispares. Por ejemplo, el telescopio espacial Hubble, denominado de esa forma en honor al astrónomo Edwin Hubble considerado el padre de la cosmología observacional, flota cómodamente en la órbita terrestre, mientras, la sonda Deep Impact I fue enviada en 2005 a una misión suicida contra el cometa Tempel 1 para estudiar la composición de su interior. Otras sondas son enviadas lejos de la Tierra, a planetas como Marte, Júpiter, Saturno o sus lunas, con el fin de captar imágenes y analizarlos desde sus órbitas, incluso posarse en sus superficies en busca de muestras y poder estudiar su composición, procesos geológicos y analizar las semejanzas o diferencias con nuestro planeta.




Aportes Significativos 
  
Gracias a los satélites que se encuentran en órbita alrededor de la Tierra, la meteorología, la ciencia que estudia los fenómenos que acontecen en la atmósfera de nuestro planeta, puede predecir mejor las condiciones del tiempo, vigilar el movimiento de los huracanes, fotografiar la corteza terrestre, conocer las posibilidades acuíferas de una región y mejorar la representación cartografía de nuestro planeta. Y qué decir del nuevo Sistema de Posicionamiento Global (GPS) que permite, a través del uso de un sistema de satélites, geo referenciar con toda precisión y rapidez un punto sobre la superficie terrestre y con ello construir mapas con mayor precisión. Se piensa que desplazará a todos los sistemas de navegación existentes hasta el momento. Sus aplicaciones técnicas son enormes, como en la transportación aérea, marítima y terrestre, en esta última, por ejemplo se utiliza en sistemas de guiado de un punto a otro para los transportes internacionales, redes de autobuses, policía, ambulancias y hasta en pruebas deportivas como el ciclismo.

En el área de la medicina, las aportaciones son asombrosas, por ejemplo, los cascos de los astronautas norteamericanos adaptados por los médicos, cumplen la función de medir el oxigeno consumido por los niños sanos y por aquellos que padecen afecciones cardíacas y pulmonares. En cambio, los cascos de los astronautas soviéticos han servido para tomar encefalogramas. El simulador de ingravidez del espacio ha servido para reeducar a las personas inválidas que han perdido la locomoción. Se ha llegado a tal extremo de pequeñez en las baterías, que se ha inventado la “píldora transmisora”, la cual es tragada por el paciente y al atravesar el esófago, el estómago y el intestino registran los cambios térmicos y avisa de las posibles infecciones. El rayo láser, cuya técnica se planeó para aplicarse en las comunicaciones espaciales ayudó a crear nuevos bisturís. Los marcapasos cardiacos le deben su invención a la pila ISOMITE. Otras aplicaciones industriales se han dado, por ejemplo en la industria automotriz, al estudiar la línea aerodinámica para vencer la resistencia del aire. 

La creación de nuevas resinas plásticas por sus facultades térmicas, destinadas al recubrimiento de las naves, hicieron posible la aparición del teflón. De igual manera, la fibra de vidrio cuyas características de alta resistencia, irrompibles y anticorrosivos que han sido utilizadas para recubrir los exteriores de las naves espaciales, se emplea en la fabricación de automóviles y tuberías de drenaje y agua potable. Y el uso del titanio que es dos veces más resistente que el acero y menos pesado. Las pilas de níquel y cadmio que se han aplicado a generadores miniaturizados las tenemos en nuestra vida cotidiana en los relojes digitales y las calculadoras, así como los casetes y las videocintas. En síntesis, la historia de los viajes espaciales, ha contribuido al desarrollo y aplicación de un sin fin de tecnologías y productos, muchos de los cuales disfrutamos hoy en día en la comodidad de nuestro hogar.

referencias:


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